¿Necesita refrigerar los reactores químicos hasta bajas o muy bajas temperaturas, monitorizar la tasa de reacción química, o evitar la formación de sub productos y mejorar la estereo - especificidad?
La Termorregulación es inseparable de los procesos de síntesis orgánica. Garantiza buenas características de reacción y sirve para mantener la seguridad del sistema.
ALASKA, La gama de sistemas de enfriamiento de Air Liquide permite un control preciso de sus reacciones químicas, cuando se precisan muy bajas temperaturas (-40°C a -140°C).
Principio:
ALASKA asegura la termorregulación de los reactores mediante la circulación de un fluido refrigerado por Nitrógeno líquido. El Nitrógeno líquido es una fuente limpia de frío, particularmente bien adaptada para trabajar a temperaturas muy bajas. Su elevado poder frigorífico permite un control seguro de las reacciones exotérmicas (por ejemplo la síntesis de penicilina a partir de 6-APA).
Ventajas:
Amplio rango de temperaturas de trabajo (-140°C a + 230°C)
Elevada estabilidad de temperatura
Rápida implementación
Estructura compacta
No existe corrosión por productos químicos en el cambiador térmico
Inversión reducida
Mantenimiento reducido
Recuperación de nitrógeno (sin contaminar) a la salida del cambiador térmico para utilizar en aplicaciones de Blánketing o secado.