Su elevada solubilidad en agua y grasas, permite limitar los efectos de presión en los envases, debido a variaciones térmicas o barométricas durante el transporte.
Junto con desplazar el oxígeno, sus propiedades bacteriostáticas y fungicidas retrasan el crecimiento y reducen la velocidad de multiplicación de bacterias aeróbicas y hongos.
La elevada potencia frigorífica en estado sólido permite un enfriamiento rápido, minimizando tanto los fenómenos bacterianos y las alteraciones enzimáticas.
Muy baja inversión para el cliente.
Gases certificados y de alta pureza.